QUERIDO DURÁN BARBA

Share0Share0Share0Share0Share0Share0 Le escribo estas líneas —y me disculpo por enviarlas de este modo, es que no tengo otra manera de hacérselas llegar; ni por Twitter, Instagram o Facebook—. Decía, le escribo estas líneas humildemente para, de algún modo, iniciar una conversación. Profesional, nomás, como si estuviésemos en el Networking de algún congreso. Empezaría por reconocer la titánica tarea de hacerle creer a mi pueblo que no vale nada. Digo “tarea” porque me resulta difícil atribuir a causas culturales sin más el hecho de que mis compatriotas parezcan creer que habitan un suelo estéril, un país inviable, una ruina plebeya. Este es un país rico en recursos y en talento, en cultura y economía (el G20 no es un concurso de belleza) pero pareciera, no quiero ser malpensada, como si un poderoso dispositivo comandado por alguien de suma habilidad y experiencia, le hubiera hecho creer a un sujeto valioso que es un inútil. Es más, esta operación ha logrado lo impensado: que los ciudadanos lo repitieran hasta el cansancio, convenciendo a otros, contagiando a su alrededor ese derrotismo vil que, cada tanto (en períodos muy puntuales de nuestra historia), nos aqueja. Saltando la grieta que tanto rédito ha dado a su … Sigue leyendo QUERIDO DURÁN BARBA